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lunes, 12 de junio de 2017

J.Pablos J.
LOS OJOS DEL MIEDO

William Forsyth, un joven universitario que trabaja como analista en la sede central de la CIA, descubre que dos hombres asesinados en Nigeria, son en realidad dos miembros significativos de Boko Haram. Alguien los está matando, dando con ello el inicio de una investigación encargada por el presidente de Estados Unidos, máxime cuando hay indicios más que suficientes de que la persona que les dio muerte es un francotirador. La misión dar con el francotirador y «eliminarlo». Según el presidente, nadie puede o debe dejar en entredicho la función que Estados Unidos encarna en el mundo.
Las investigaciones se llevan a cabo en Nigeria, al norte, en el Sahel, donde es transportado William y donde, tanto en el terreno, como por medios técnicos se determina la profesionalidad del francotirador; siendo en todo ello ayudado por Alika, la bella nigeriana que intima con William y por Virginie O'Connors, agente especial de FBI y el Walter Cunningham, coronel del Cuerpo de Marines de los Estados Unidos, adscrito al Judge Advocate General's Corps - U.S. Navy (JAG), coordinados por Allison Howard, jefa de William.
A medida que se internan en el mundo de los francotiradores, a través de las explicaciones de Walter Cunningham, tanto en sus elementos de camuflaje, armas y modos de operar, añadidos a una reseña histórica de los mejores y más famosos francotiradores del mundo, los investigadores pormenorizan lo que han de buscar en aquellos elementos del mundo occidental que son investigados y cuya coartada de pie a pensar que han podido ser uno de ellos.
Pero William tiene una teoría descabellada para el resto del equipo investigador, en base a las nuevas actuaciones del francotirador, investigadas concienzudamente, conjugadas con las ropas de las personas en el ámbito cultural en que se producen. Llega a la conclusión de que el francotirador, es en realidad una mujer.
Una casualidad, una premonición, una intuición del analista, que sigue recibiendo datos de otra actuación del francotirador en Siria, le llevan a investigar en persona a una mujer, a la que llega a conocer personalmente, enamorándose ambos. En ningún momento puede llegar a aportar pruebas de que esa mujer, de la que está enamorado y es correspondido, sea ciertamente la francotiradora, pese a estar convencido de ello, además de poseer ciertos indicios.

El amor que ambos se profesan mutuamente, hará que la historia de un giro inesperado, cuando ambos se confiesan mutuamente sus secretos mejor guardados. Pero todo ello tendrá la consecuencia de que William tenga que tomar una decisión horrible.
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