Páginas vistas en total

sábado, 19 de noviembre de 2016



Sí, ya tengo elegida la trama de mi nueva novela. Por supuesto, que también la fotografía que servirá de portada a esta nueva novela y, por descontado, la portada misma. Sí, eso quiere decir que también tengo elegido el título de la misma. Todo ello verá la luz, dentro de unos meses, supongo que por la primavera del próximo año. ¿Qué cuál es la trama? Solo puedo decir que la temática es actual, hay espías, suspense, misterio, investigación, datos, análisis y un largo etc. que llevará la acción a un lugar, que por el momento solamente se yo, casi de pura casualidad. Y de pura casualidad, se resolverá el misterio, pero quizás no como estaba escrito en el guión, me refiero a lo predecible.

viernes, 23 de septiembre de 2016

Portadas de mis novelas publicadas.
Se adjuntan dos de los proyectos a realizar en el futuro.

jueves, 15 de septiembre de 2016

La sombra del shōgun
Libro V de la Leyenda de Jhuno
EPÍLOGO: EL CHUCHILLO DE IZTLI

― Según Enrique Canudas Sandoval, en su libro titulado Las venas de plata en la historia de México, en su volumen I: «La Obsidiana, tenía una importancia militar y económica para los pueblos del valle de México, mientras que, para los conquistadores, aquella piedra, bella y reluciente como la noche, no tenía ninguna significación, ni económica ni de ninguna otra índole. Para los pueblos del valle de México, tuvo un valor estratégico, puesto que de ella y de su trabajo, dependía el vencer o ser vencidos y ser sometidos a pagar un tributo. De la posesión o no de los cerros de obsidiana (los yacimientos) dependía la supremacía militar en el valle de Anahuac, de ahí el nombre y la importancia económica y militar del denominado Cerro de las Navajas, en el actual estado de Hidalgo, quizás el principal yacimiento de obsidiana en la antigüedad prehispánica. Con la obsidiana se fabricaban las armas más mortíferas de la época, y a su trabajo se dedicaba un ejército de artesanos u oficiales especializados en el arte del tallado o tajado de la filosa y cortante piedra negra, con el fin de producir armas, hachas y cuchillos. Con cuchillos de obsidiana con su punta y sus filos en ambas partes de la hoja, mataron los guerreros aztecas a muchos caballos y jinetes conquistadores. Las flechas que les lanzaban llevaban todas sus puntas de obsidiana. Muchas de esas armas fueron especialidad del Cerro de las Navajas». Todo ello es de suma importancia para comprender el valor, estratégico, en términos actuales, de la obsidiana para los pueblos de Mesoamérica, concretamente para el imperio azteca y sus aliados, ― comentaba William―.
―Si todo esto está muy bien, te agradezco el informe sobre la obsidiana que has realizado, nos vendrá muy bien, para el día en que publiquemos la historia. Sin embargo, creo que en lo que respecta a las propiedades de la obsidiana, has sido un poco exagerado, o al menos eso me ha parecido, ―contestaba Savannah, tratando de restar importancia al informe que le había presentado William, del que no tenía más remedio, en su fuero interno que, reconocer era minucioso en su trabajo―.
― ¿Podemos dar por hecho que el chuchillo de obsidiana es un cuchillo azteca, de los usados para sacrificio?
―Sabes que sí, William, es del material empleado para esos menesteres, tiene la forma, desde luego que es un chuchillo azteca, y era empleado para tales menesteres.
―Si damos por hecho eso, tendremos que dar por hecho de que nuestro héroe estuvo en el valle de México, pues sería harto improbable que lo obtuviera de otra manera, según creo yo, ―puntualizaba William―.
―Lo damos por hecho, ―decía resignada Savannah, ante tales argumentos de William, tan difíciles de rebatir, lo cual le desesperaba en grado sumo―, pero ya me dirás, entonces, ¿qué fue lo que hizo que viajara desde las grandes praderas del bisonte a aquellas tierras tan al sur?
―Eso va a ser imposible de averiguar, no tenemos elementos objetivos para analizar esas causas, desde luego va a quedar en el misterio, así como la ruta elegida, que bien pudiera ser una ruta, no necesariamente la más corta, pero si la más segura, para aquellos tiempos y aquellas culturas.
― ¿Te atreverías a trazar una ruta, entre las colinas negras y el valle de México que, hubiera podido utilizar?, ―preguntaba pícaramente Savannah, sabedora de que no tenía elementos de juicio para poder hacerlo―.
―Entre las grandes praderas y Mesoamérica hay un gran escollo que superar, son los grandes desiertos de Sonora y de Chihuahua, especialmente este último, así como la aridez de las tierras al sur de estos desiertos, ―empezó a decir William―.
― ¿Qué me quieres decir con eso?
―Muy sencillo, siendo nuestro héroe un hombre del norte, acostumbrado un hábitat donde abundan los grandes bosques, agua y hielo, el estar en las grandes praderas americanas, ya le supuso una adaptación en sí misma a otro tipo de hábitats, pero si su intención era viajar al sur, es muy probable que aquellos pueblos supieran del gran desierto que tenían que atravesar, por lo que, yo en su lugar, optaría primero por adaptarme a ese nuevo hábitat, antes de atravesarlo, caso contrario podría costarle la vida.
 ―Mójate William, dame una ruta, o reconoce que eres incapaz de hacerlo, ― decía Savannah, sin que pudiera evitar una sonrisa de triunfo sobre William―.
― ¿Ya estáis otra vez?, ― preguntaba Kateryna, al ver que Savannah y William estaban enfrascados en la típica discusión de «ver quien la tiene más grande» ―.
―Siempre es William el que empieza, dándoselas de listillo, así que le he puesto a prueba, a ver si me dice una ruta y me la razona, ―contestaba a la bella rubia ucraniana ―.
―Pues bien, yo en su lugar, atravesaría las montañas rocosas, al oeste de las grandes praderas, lo que no le supondría gran esfuerzo a Jhuno, pues las montañas con sus grandes alturas y nieve, sería un medio ambiente muy similar al de su tierra natal.
― ¿Para qué iba a hacer eso?, ― preguntaba muy interesada Savannah ―.
― Muy sencillo, para entrar en la Gran Cuenca, un área que cubre los estados actuales de Nevada y Utah, así como las partes circundantes de los estados próximos a éstos, Oregón, Idaho, Wyoming y California. Una árida meseta delimitada en el este y el oeste por cadenas montañosas. Sus corrientes fluviales corren hacia el interior de esa meseta, lo que produce numerosos lagos salobres y pantanos. Su clima es continental, siendo los inviernos muy fríos y los veranos extremadamente calurosos. A pesar de ello, siempre hubo suficiente flora y caza para mantener a pobladores humanos, pero en muy dispersa y escasa. El lugar más idóneo para adaptarse a la vida en el desierto. Esa, es mi teoría de la adaptación que buscaría Jhuno, antes de atravesar el desierto de Chihuahua. 
         ―Reconozco, que es una teoría acertada, tienes una capacidad de análisis de las situaciones, que a mí se me escapan, por eso te pregunto tanto. Vamos a cenar, mañana seguiremos con esto, ―dijo, casi ordenó Savannah―. Kateryna y William obedecieron, sabían lo que vendría después de la cena y unas copas, a ellos les agradaba ser como eran, y les encantaba agradar de todas las maneras posibles a Savannah.